martes, 15 de septiembre de 2009

lunes, 7 de septiembre de 2009

DIARIO DE UN VIAJE

Durante un puñado de horas hemos sentido el chocar de las olas en la costa, la brisa marina rozando nuestro cuerpo y nuestra vista a contemplado bellos paisajes, así es Almería, un lugar para escapar, para desconectar de lo monótono y lo cotidiano (unos mas que otros) y sentirse libre de movimiento y elección; es casi como sentirse vivo.
Hemos contemplado la luna cada vez mas llena, caminado entre montañas desérticas y encontrando lugares vírgenes.
Mientras otras personas hacían lo que mejor, y por otra parte lo único, que saben hacer, nosotros reíamos. Mientras criticaban nuestra conducta y descalificaban, nosotros éramos libres y seguíamos riendo; pobre gente triste…, sin más interés que la codicia del saber y la critica del no presente.
Viaje irrepetible que ya acabó, y que nos da fuerzas para adentrarnos de nuevo en el día a día; que por otra parte, ¿Qué seria de nosotros sin la monotonía?