
Durante un puñado de horas hemos sentido el chocar de las olas en la costa, la brisa marina rozando nuestro cuerpo y nuestra vista a contemplado bellos paisajes, así es Almería, un lugar para escapar, para desconectar de lo monótono y lo cotidiano (unos mas que otros) y sentirse libre de movimiento y elección; es casi como sentirse vivo.
Hemos contemplado la luna cada vez mas llena, caminado entre montañas desérticas y encontrando lugares vírgenes.
Mientras otras personas hacían lo que mejor, y por otra parte lo único, que saben hacer, nosotros reíamos. Mientras criticaban nuestra conducta y descalificaban, nosotros éramos libres y seguíamos riendo; pobre gente triste…, sin más interés que la codicia del saber y la critica del no presente.
Viaje irrepetible que ya acabó, y que nos da fuerzas para adentrarnos de nuevo en el día a día; que por otra parte, ¿Qué seria de nosotros sin la monotonía?


1 comentario:
Te estas soltando cada vez mas con lo de escribir, eso esta muy bien. La verdad es que lo hemos pasado muy bien... ME SIENTO EXTRAÑO EN ESTA REALIDAD.......DAD......DAD..........
AAAAD......DAAAD........
Publicar un comentario